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Diviértase Sanamente
Hay un tiempo para
trabajar, un tiempo para descansar, un tiempo
para aprender, también hay un tiempo para
divertirnos.
No todo en la vida es
trabajo, no todo es obligación. También hay que
divertirse sanamente y liberar tensiones
acumuladas. Pero hay que escoger diversiones
sanas, positivas que nos permitan desarrollar la
mente, el cuerpo y el espíritu. Todos llevamos
en el corazón un niño que tiene necesidad de
reír, de cantar, de jugar. El juego es muy
importante, pues nos recuerda que no debemos
tomarnos muy en serio. El que aprende a reírse
de sí mismo, raras veces se enferma
emocionalmente.
Existen muchas ocupaciones
que pueden llenar estos ratos de esparcimiento
como son los deportes, los juegos de mesa como
el ajedrez, el dominó y otros. Algunos disfrutan
coleccionando estampillas, monedas, flores,
insectos o mariposas, etc. Tal vez tengan
aptitud para la música y prefieran tocar un
instrumento musical o cantar en un coro. Si
tienen alguna habilidad manual pueden dedicar su
tiempo a la costura o a diferentes artesanías.
Hay tantas actividades sanas, tantas cosas
positivas que podemos hacer y que además de
higiene mental, nos desarrollan intelectual y
físicamente y también nos divierten.
Hay que evitar
entretenimientos negativos o malsanos donde
entra el licor y tentaciones que no llevan a
nada bueno y que además nos hacen perder el
tiempo y son perjudiciales para la salud física
y emocional. Destruyen, no construyen.
Hay que aprender a vivir
mejor. Y aprender a divertirse sanamente ayuda a
mejorar la calidad de nuestra vida. ¡Qué
excelente ver amigos que se reúnen a conversar,
a reír, a realizar juegos, dinámicas de
integración y relajación! Y, ¡qué triste saber
que hay muchos que se reúnen para destruirse en
una burda y atroz borrachera, con conversaciones
y chistes bajos que empobrecen su calidad de
vida! Para muchos, diversión es sinónimo de
licor, trasnocharse y luego... un gran vacío en
sus vidas. Es verdad que todos llevamos un niño
dentro del alma que necesita reír, jugar,
saltar, correr. Pero cómo lo "ahogamos" en
licor, conversaciones absurdas y pérdidas
continuas de sueño. No sabemos divertirnos...
Ciertamente necesitamos
divertirnos sanamente. No todo en la vida es
trabajo. Psicológicamente, divertirse produce
gran descanso y relajación. ¿Por qué no escoge
usted algo positivo que lo entretenga? Necesita
reír más y a carcajadas algunas veces. Necesita
reírse de sí mismo. En el juego competimos con
otros, sin nada que perder, y nos relacionamos
más con los demás. Es hermoso. Jugando nos
olvidamos un rato de nuestras obligaciones y
luego vamos con más energía al trabajo.
Aprenda a divertirse
sanamente. Dios no quiere verlo triste. Dios
quiere verlo sonriente. La risa también viene de
Él. De Él viene todo lo que es bueno. Dios
también sonríe. Y no se olvide, ¡CON DIOS, USTED
ES INVENCIBLE!
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